Tenebrismo: el arte trasgresor

blogerredas 20 enero, 2011 0

Tenebrismo


Una regla fundamental a la hora de inmiscuirse de lleno en el mundo del arte y la pintura, es el hecho de entender que siempre habrá formas de mejorar o cambiar lo que ya ha sido impuesto, y de esta manera se encontrará un nuevo camino para desarrollar y así descubrir en él muchas formas nuevas de expresión.

Así, si de innovación hablamos, debemos recordar una corriente audaz: el Tenebrismo. Se trata del nombre que la historiografía del arte da a un periodo de la pintura del barroco correspondiente a su fase inicial, a comienzos del siglo XVII. Se caracteriza por el violento contraste de luces y sombras mediante una forzada iluminación. Este proceso se realiza de forma muy evidente, cuando se hace llegar un foco de luz marcando una diagonal en la pared del fondo, como la que proviene de un tragaluz en un sótano.

El principal exponente de esta tendencia fue Michelangelo Merisi da Caravaggio, que fue contratado para decorar la Capilla Contarelli, en la iglesia romana de San Luis de los Franceses, en el Siglo XVII. El tenebrismo se mostró una vez más en estos trabajos, aumentando el claroscuro y un realismo barroco muy emocional.

Caravaggio fue criticado por su excesivo realismo y por no usar dibujos preparatorios. Algunos de los pintores italianos aclamaron a Caravaggio por estas obras, y lo definían como el maestro del arte religioso italiano.

Este pintor evocaba las principales características del tenebrismo: ambientación nocturna, iluminación dramática, personas corrientes utilizadas como modelos y descripción honesta de la naturaleza.

Hallamos en este modo pictórico un modo de ahuyentar los prejuicios que se resistían a aceptar este tipo de obras por infundir espanto y sobresalto en los críticos más conservadores.