Constructivismo: romper las reglas

blogerredas 10 enero, 2011 0

Constructivismo


El constructivismo fue un movimiento artístico y arquitectónico que surgió en Rusia en 1914 y se hizo presente especialmente después de la Revolución de Octubre. El máximo exponente de esta corriente fue Vladímir Tatlin, con su “Monumento a la Tercera Internacional”, construido en 1919.

El monumento de Tatlin causó realmente sensación dentro del mundo de los artistas, debido a que combinaba elementos bastante particulares: dentro de una estética similar a la de una maquinaria, enaltecía algunos componentes dinámicos que representaban de la mejor manera a la tecnología. Entre ellos pueden destacarse los reflectores y las pantallas de proyección.

De esta forma, innovando y llevando diferentes objetos y elementos a la escena del arte (y a pesar de ser criticado por algunos, como Gabo Diem, debido a la mezcla de elementos funcionales para el desarrollo del arte), la obra de Tatlin fue alabada por artistas en Alemania como una revolución en el arte.

Según coinciden los historiadores, los constructivistas trabajaron en festivales públicos y diseños de carteles callejeros para el gobierno de la revolución bolchevique post-Octubre. Bajo el slogan «las calles nuestros pinceles, las plazas nuestras paletas», los artistas y los diseñadores que iban haciéndose conocidos participaron en la vida pública durante la Guerra Civil.

Lo más destacable de esta tendencia fue la capacidad del artista para romper, una vez más, con lo tradicional, llegando a lo público desde su propio hábitat, desde la calle, la escena callejera, desde lo que era considerado “el mundo real”, y no simplemente desde una sala de planificación arquitectónica.

Así, a través de este extenso recorrido, descubrimos nuevamente un arte que revolucionó conceptos y quebró modalidades socialmente aceptadas, pero desde un lugar cercano al espectador, que observaba desde su posición, cómo algunas cosas comenzaban a cambiar, lenta y progresivamente, en la sociedad.