Pintura flamenco: la tendencia más cordial

blogerredas 14 enero, 2011 0

Pintura



En cuanto a los estilos pictóricos, la pintura flamenca tiene una particularidad frente a los demás estilos: no busca grandes formatos, sino que se explaya en las miniaturas, sobre las cuales distiende su gran calidad. Esto determina algunas características del arte flamenco, como el empleo de colores brillantes, el detallismo que permite el avance técnico sobre el óleo, entre otras.

Los pintores flamencos no inventaron la técnica al óleo, sino que se encargaron de aplicarla sistemáticamente, contribuyendo a su consolidación y difusión durante el siglo XV y XVI. Utilizaban tintas fluidas y transparentes, aplicadas para obtener las luces, sobras delicadas, o para matizar el color del fondo.

Además, conservaron como soporte la tabla, que había sido el más importante durante la Baja Edad Media, a pesar de que en Venecia ya se estaba empezando a generalizar el uso del lienzo. Esto es indica la unión de los conceptos de artista y artesano en aquella época.

Existieron varias escuelas de esta especialidad: la italianista y la reaccionaria durante los siglos XV al XVI, y la naturalista o colorista de la Escuela de Amberes del siglo XVII.

A pesar de las diferencias, todas las escuelas hacían referencia a la pintura de los Países Bajos, y estaban formadas por un conjunto de artistas aislados de la revolución del Renacimiento. Conservaban rasgos del estilo gótico, sobre todo religiosos y espirituales. A partir de estos diferentes estilos reunidos, los artistas de este movimiento supieron descubrir empíricamente el fenómeno de la perspectiva, pudieron mejorar las técnicas de retrato, y además lograron imponer al paisaje nuevamente como tema pictórico.

Aquí, entonces, se hace presente una técnica que toma lo romántico y tradicional, y lo redimensiona creando un nuevo arte, ameno y agradable al ojo humano.