Tardío reconocimiento para Gauguin en Londres

blogerredas 28 septiembre, 2010 0

Gauguin



Ya era hora. Medio siglo tardaron en reconocer al fantástico Paul Gauguin (1848-1903). Porque ya hace cincuenta años que no le dedicaba una exposición un museo londinense. Pero tampoco es algo que haya sido un imprevisto. La Tate Modern lo retrato de la mejor manera. Su muestra es un sugerente recorrido por la obra del autor francés, incomprendida a menudo y en ocasiones desfigurada por una biografía de película.

De manera muy interesante la exposición le adjudica al autor el título de: “creador de mitos”. Gauguin aspiró siempre a transfigurar la realidad. Una voluntad transcendente que no modificaron sus meses en Arles con Van Gogh o sus años en diversos pueblos de la Bretaña.

En cierto modo, se podría decir que Gauguin es el pintor que abrió la puerta a las vanguardias. Y no sólo por su pasión, sino también por el expresionismo de sus obras religiosas. Una cita inevitable es redescubrir la obra religiosa del pintor, que a veces puede resultar algo chocante.

La muestra -que permanecerá abierta hasta el 16 de enero y luego viajará a Washington- está coordinada por la historiadora del arte Belinda Thomson y consta de más de 100 obras. La mayoría son pinturas. Pero hay dibujos, grabados, esculturas, cartas, relieves y obras de cerámica. También objetos personales del artista que ayudan a entender su peripecia y lo rescatan de la caricatura con la que lo ha ido ensombreciendo la leyenda negra.

Quizás, el capítulo más fascinante de la muestra es el dedicado a la obra religiosa de Gauguin. El candor de su virgen tahitiana. La simplicidad expresionista de su crucifixión amarilla. Y sobre todo su autorretrato blasfemo travestido de Jesucristo en el Huerto de los Olivos. Wow. Una efigie luminosa en un paraje en tonos fríos. La metáfora del artista atormentado en un entorno que a menudo le fue hostil.