El Museo Wilhelm-Hack reúne más de 300 obras surrealistas

edjaval 17 Noviembre, 2009 0

El movimiento surrealista adquiere en Alemania su dimensión más internacional con la muestra “Contra toda la razón. Surrealismo París-Praga”, presente en el museo Wilhelm-Hack de Ludwigshafen y que se centra por primera vez en los representantes checos de esta corriente.

Emila Medková, Jaromír Funke y Karel Teige son algunos de los artistas que protagonizan, junto a los célebres René Magritte, Salvador Dalí, y Max Ernst, esta exposición multidisciplinar en la localidad industrial al borde del Rin, al suroeste de Alemania.

El objetivo de la muestra es prestar atención, por primera vez, al papel que desempeñaron los checoslovacos en el surrealismo y a su legado, que han sido omitidos en todas las exhibiciones que se han organizado sobre la corriente artística.

Así, con más de 300 piezas, entre las que hay fotografía y cine, además de pinturas, “Contra toda la razón. Surrealismo París-Praga” recorre toda la trayectoria del movimiento literario y cultural que surgió en Francia a principios de la década de 1920, en torno a la personalidad del poeta André Breton.

París y Praga, en cuanto núcleos de desarrollo surrealistas, sirven de hilos conductores tanto desde el punto de vista histórico como geográfico.

No obstante, la que será una de las mayores exposiciones sobre surrealismo que ha tenido Alemania hasta la fecha, presenta el movimiento como un fenómeno global, con un carácter internacional, que encontró su mayor impulso desde el Este de Europa.


El surrealismo trascendió las fronteras del arte, para pasar a ser un sentimiento vital, una forma de pensamiento libre, cuyas fuentes de inspiración son lo irracional y fantasioso.

Los desconocidos Giorgio de Chirico o Victor Braun, entre otros, tendrán la oportunidad de enseñar su particular visión de la realidad, distorsionada por ir más allá de los límites de la razón.

A ello hay que sumarle el aliciente de una escenificación surrealista de fondo, que reconstruye en gran medida la estancia principal de la legendaria exposición de los precursores en la galería parisina de Wildenstein en 1938.

En cuanto al toque fotográfico, está determinado por unas 180 obras, que intercalan a grandes como Man Ray, Hans Bellmer y Brassaï, con otros menos prestigiosos como Eugène Atget o Dora Maar.

Incluso trabajos de Erwin Blumenfeld, Herbet List o Herbert Bayer, que no se catalogaron nunca como puramente surrealistas, pero que estuvieron muy influidos por el movimiento también tienen cabida.

Wilhelm-Hack Museum.jpgUno de los elementos más sorprendentes es el telón de escenario teatral bautizado como “Bacanal”, que fue diseñado por Dalí para la función “Ballet Ruso de Montecarlo” en la ópera Metropolitan de Nueva York, que mide nueve veces 14 metros de altura y que es inédito en Alemania.

La estrecha relación entre el surrealismo y la moda también es puesta en relieve, a través de algunos trajes que la amiga del artista catalán Coco Chanel diseñó para varias funciones.

“Contra toda a razón. Surrealismo París-Praga” en el museo Wilhelm-Hack de Ludwigshafen (suroeste del país) podrá visitarse hasta el próximo 14 de febrero de 2010. EFE