El Museo del Prado en Valladolid

La consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, y el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, han inaugurado en la sala de exposiciones del Monasterio de Prado en Valladolid la exposición El bodegón español en el Prado.
La muestra, formada por 61 pinturas de 28 artistas diferentes pertenecientes íntegramente a los fondos de la primera pinacoteca nacional, incluye obras de Van der Hamen, Ramírez, Fernández “el Labrador”, Zurbarán, Hiepes, Camprobín, Pereda, Ponce, Arellano, Meléndez, Paret y Alcázar, Castillo, Goya, Espinós, Parra y Lucas. y forma parte del programa El Prado Itinerante.
El contenido de la exposición abarca el sugestivo mundo de los bodegones y floreros de la escuela española desde comienzos del siglo XVII hasta mediados del siglo XX y está compuesta por tres secciones: El siglo de Oro, el siglo de la Ilustración y el siglo XIX.
Se inicia con esta exposición un camino de colaboración entre la Consejería de Cultura y Turismo y el Museo del Prado que permitirá continuar con una apuesta por que las actividades culturales de más alto nivel en España lleguen a Castilla y León.
Por primera vez desde que El bodegón español en el Prado comenzó su itinerancia por Zaragoza, Canarias y Galicia, el público visitante podrá admirar la obra de Jerónimo Jacinto Espinosa, Vendedores de frutas, que se suma a la exposición gracias a su reciente adquisición.
Es la primera vez que llega a Valladolid una exposición itinerante del Museo del Prado y podrá visitarse hasta el 14 de febrero de 2010.
La exposición tendrá como complemento un programa de actividades educativas destinado a la comunidad escolar y al público en general y un ciclo de conferencias impartidas por especialistas del Museo del Prado.
La muestra cuenta con su correspondiente catálogo, con edición a cargo de su comisario Juan J. Luna, que se podrá adquirir en la propia sede por un precio de 21,50 €.
La exposición tiene entrada gratuita. El horario es de martes a viernes de 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 20:30 h, los sábados de 12:00 a 14:30 h y de 17:00 a 20:30 h y los domingos y festivos: de 12:00 a 14:30 h.
Los días 25 de diciembre y el 1 y 6 de enero el horario será de 17:00 a 19:30 horas.
Las visitas guiadas tienen los siguientes horarios: de martes a viernes a las 19 h, los sábados a las 12 y 13 h, y a las 18 y 19 h, y los domingos y festivos a las 12 y a las 13 h.
Del 22 de diciembre hasta el 10 de enero 2010 las visitas guiadas serán: de martes a viernes a las 17, 18 y 19 h, los sábados a las 12 y 13, 18 y 19 h, y los domingos a las 12 y a las 13 h.
El 25 de diciembre, 1 y 6 de enero las visitas guiadas serán a las 17 y 18 h. (Información: 658 337 449)
Secciones de la exposición:
El siglo de oro.
Desde el final del siglo XVI y la iniciación del XVII la pintura de bodegones y floreros llegó a constituir un género independiente en Europa, por lo que comenzó a ser valorada en sí misma y no sólo como acompañamiento de asuntos religiosos, mitológicos, alegóricos o históricos en general.
Si bien fue en Italia y en Flandes donde empezaron sus pintores a crear piezas distintivas del género, en España también apareció y se estimó desde fecha temprana, a lo largo de los primeros años del Barroco, reinando Felipe III (1598-1621); con el tiempo fue creciendo su importancia y popularidad alcanzando su apogeo en los periodos sucesivos de Felipe IV (1621-1661) y Carlos II (1665-1700).
La pintura de bodegones ofrece un panorama singular de motivos: los alimentos, que van desde las hortalizas a los animales vivos o sacrificados, los embutidos e incluso las frutas, hasta los cacharros, de barro, loza fina o metal, los dulces en sus múltiples manifestaciones, los distintos utensilios, etc… Sus autores han alcanzado gran renombre; en esta exposición figuran cuadros de muchos, aunque no se encuentran todos: Van der Hamen, Felipe Ramírez, Juan Fernández “el Labrador”, Zurbarán, Hiepes, Pereda, Arellano y otros más que dieron categoría y gloria a la escuela española.
El siglo de la Ilustración. Habiéndose extinguido la dinastía de los Austrias en 1700, debido a la muerte de Carlos II, fue un nieto de Luis XIV de Francia, Felipe V (1700-1746) quien ocupó el trono español. Inicialmente los principios estéticos del barroquismo continuaron pero la llegada de autores extranjeros, así como la modificación paulatina de la administración y las instituciones del reino determinaron la evolución artística, proceso que se acentuó durante los reinados siguientes: Fernando VI (1746-1759), Carlos III (1759-1788) y Carlos IV (1788-1808).
La pintura de bodegones de la primera parte del siglo XVIII vivió de las ideas del periodo precedente; por el contrario la segunda mitad conoció un evidente desarrollo claramente dominado por la figura de Luis Meléndez, creador de series de bodegones dotados de una perfección, belleza y equilibrio que convierten a sus creaciones en auténticas obras maestras. Indudablemente aparecieron otros autores bien definidos pero ninguno alcanzó el nivel cualitativo de Meléndez; no obstante, destacan Paret y Castillo entre otros.
Por último la colosal figura de Goya, con un innovador lenguaje desgarrado puesto al servicio de un expresionismo muy personal, cierra la centuria, prefigurando ideas que definirán el realismo del siglo XIX.El siglo XIX. El comienzo de la centuria estuvo cargado de crisis de carácter socio-político, debidas al abrupto final del reinado de Carlos IV en 1808, la posterior invasión francesa con la imposición del gobierno intruso de José Bonaparte y la correlativa Guerra de la Independencia (1808-1813).
El período concluyó con el regreso del rey legítimo en 1814, Fernando VII cuyo reinado, que se caracterizó por un acentuado absolutismo así como por la pérdida del imperio americano, se extiende hasta su muerte en 1833. Fue sucedido por su hija Isabel II (1833-1868); a lo largo de su época España inició la industrialización, pero también conoció una larga fase de guerras civiles.
Muchos de los pintores de bodegones y floreros de esta etapa se formaron en el siglo XVIII, por lo que su estilo artístico depende en una gran manera de los principios técnicos y estéticos de aquél, con un alto componente decorativo, de resultados tan brillantes como atractivos. Entre los nombres de los artistas más destacados del período figuran los de Romero, Espinós, Montalvo, Romá, Parra y Lucas, sobresaliendo las alegres e intuitivas creaciones de quienes se formaron en la Escuela de Flores y Ornatos de la Academia de Valencia. (Información: Canalpatrimonio.com)

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