Alexander Calder. La escultura cinética
Desde el 16 de octubre hasta el 15 de febrero de 2009, el Whitney Museum of American Art de Nueva York, en colaboración con el Centre Pompidou, presenta una revisión de la obra de Alexander Calder entre 1926 y 1933.
La muestra lleva por título “Alexander Calder: The Paris Years” y analiza la obra del artista durante su estancia en París.
Calder, hijo y nieto de distinguidos escultores estadounidenses, nació el 22 de julio de 1898 en Filadelfia.
En 1919 obtuvo el título de ingeniero en el Instituto Stevens de Tecnología y en 1923 ingresa en la Asociación de Estudiantes de Arte de Nueva York.
En el otoño de 1926 se instala en París, situación que será importante para el desarrollo de su futura producción artistica.
Sus esculturas en alambre —retratos satíricos y deliciosos personajes del circo en miniatura (1927-1932, Museo Whitney de Arte Americano, Nueva York)— le dieron fama internacional.
En 1933 regresa a Estados Unidos y a partir de entonces dividió su tiempo entre su país y Francia y realiza importantes exposiciones tanto en París como en Nueva York. A comienzos de la década de 1930 Calder inicia sus experimentos en el campo de la abstracción, primero como pintor y después como escultor.
Recibió una gran influencia de artistas abstractos europeos como Joan Miró, Jean Arp y Piet Mondrian. Experimentó también con el movimiento, lo cual le condujo al desarrollo de los dos modos de escultura que le hicieron famoso, el móvil y el estable (stábile).

Los móviles de Calder (así denominados por el artista dadá francés Marcel Duchamp) son estructuras de formas orgánicas abstractas, suspendidas en el aire, que se balancean suavemente.
Los estables (denominados así por Arp) son formas abstractas inmóviles que, por lo general, sugieren formas animales en tono humorístico.
Aunque sus esculturas de piedra, madera y bronce, así como sus dibujos y pinturas (casi todas gouaches) de la última época son importantes, la reputación de Calder se debe principalmente a sus móviles y estables. Estas obras, cada vez de mayor tamaño, lograron una entusiasta aceptación popular rara vez alcanzada por el arte abstracto, lo cual llevó a que se le hicieran numerosos encargos después de la II Guerra Mundial.
Se pueden encontrar estables y móviles enormes hechos por Calder en docenas de plazas y edificios públicos de Bruselas, Chicago, Ciudad de México, Venezuela, Montreal, Nueva York y muchas otras ciudades. La culminación de todos ellos es su última obra, el gigantesco Móvil rojo y blanco (1976) suspendido en el patio central del ala este de la Galería Nacional de Arte de Washington, D.C.
Alexander Calder fallecerá el 11 de noviembre de 1976, en Nueva York, justo después de haber supervisado el montaje de la mayor exposición retrospectiva de su obra en el Museo Whitney de Arte Americano.
La exposición http://www.whitney.org/www/calder/
Fundación Alexander Calder http://www.calder.org/
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la verdad qe me intereso mucho xq parece re copado calder…alta imaginacion tenia el viejo…jaja