El Arte de Vender un Muro con Grafittis
El arte de pintar las paredes como modo de expresión y protesta no deja de ser arte.
El “stencil”, mas conocido en la actualidad como “grafitti”, es tendencia en un amplio porcentaje de la juventud.
Es de entender que un monigote antiestético, un garabato que identifica a una banda, la proclama amorosa de “Vanessa Te quiero”, o la poética prosa de los baños públicos, poco o nada tienen de artístico.
Sin embargo, hay quien se lo toma en serio, como expresión artística o medio de protesta, dañando la imagen pública, eso sí, que provoca la incongruencia de pegar un cartel que reza: “Prohibido fijar carteles”.
Vándalos o gamberros para muchos, para otros (mas visionarios) son una fuente de riqueza.
Ese es el caso del anónimo pero internacionalmente famoso grafitero Banksy, que sabe fusionar su arte, anticapitalista y de protesta, con suntuosas galerías de subastas londinenses. Eso sin contar su estrecha colaboración con MTV, PUMA o Greenpeace.
Tal es así que, hace muy poco, alguien ha pujado en internet hasta 270.000 euros por uno de sus grafittis estampado en un muro.
Si eso parece mucho dinero, cerca está de los 300.000 euros pagados en una galería de subastas por un mural del artista.
Vista la obra del margen, ese incontinente guardia de la Corona Británica, no es de extrañar que se barajen esos precios.
Este Banksy anónimo, sólo de fisonomía, tiene hasta su sitio web con tienda. Ha vendido obras a artistas de Hollywood y, sigiloso y escurridizo, dejó su huella hasta en el muro de Gaza.
Pincha sobre estas imágenes para conocer más trabajos del grafitero londinense Bansky y visitar su sitio web
Tags: Diseño, Tendencias



Comentaristas más activos