La realidad social

Pablo 21 mayo, 2014 0

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Las nuevas realidades sociales, y el mismo avance de la teoría social en el campo del estudio de la desigualdad social, pronto sometieron a crítica la noción de desigualdades naturales, pilar del pensamiento liberal. Esta tarea adquirió relevancia en tanto que el develar el contenido ideológico subyacente en dicha noción servía como punto de crítica a las tesis liberales (en el ámbito de la política y la economía) y a los promotores entusiastas del enfoque de la Estratificación

Social (como Kingsley Davis y Wilbert More). Al tiempo que se saldaba cuentas con estos enfoques, la crítica realizada de la noción de desigualdades naturales implicó también un avance en la comprensión del carácter complejo de las desigualdades sociales.

En lo fundamental, el argumento central de la crítica gira en torno a la idea de que las desigualdades sociales no son naturales, sino por el contrario, la resultante de un proceso de construcción socio-cultural. Si bien se reconoce que los individuos están desigualmente dotados de inteligencia, talentos, habilidades, recursos físicos y biológicos, se sostiene que no existe sociedad alguna en la cual estos elementos, en sí mismos, y por definición, constituyan una fuente de diferenciación social.

En consecuencia, se plantea que es la sociedad, por medio de la cultura, la que construye su propio sistema de organización y marco valorativo, y en dicho proceso, genera las desigualdades sociales (Beteille, 1983,18). Por esa razón, es comprensible que no en todas las sociedades la desigualdad social emane de las mismas fuentes.